Un día hecho de juegos, colores y personas.
Las fotografías de ese 14 de diciembre muestran una jornada que fue cambiando a medida que niños y voluntarios ocuparon el lugar. Hay grupos que llegan, juegos, personajes, comida y pequeños momentos compartidos.
Una de las escenas que más se repite alrededor del día es la pintura: manos que pasan por una pared y dejan huellas de colores. El mural termina reuniendo muchas de esas marcas en una sola imagen.
Las manos quedaron en la pared. Los encuentros, en las fotografías.
El recorrido siguiente vuelve sobre cinco momentos para mirar la jornada con más calma y después deja abiertas las demás fotografías del día.
