El tiempo también puede convertirse en una forma de cuidado.
En 2014, una jornada en Silvania reunió a un grupo de adultos mayores y a quienes llegaron para compartir con ellos. La comida hizo parte del encuentro: arepa con queso, chocolate y una mesa larga aparecen entre las fotografías del día.
Pero las imágenes también muestran otra escala de la jornada. Algunas personas permanecieron alrededor de la mesa; otras recibieron compañía más cerca, junto a una cama o en un rincón de la casa. Escuchar, conversar y acercarse fueron parte del mismo encuentro.
La comida fue parte del encuentro. La compañía le dio sentido.
Los retratos y las fotografías tomadas de cerca devuelven el foco a las personas. Más que una actividad aislada, la tarde quedó contada en gestos de compañía y tiempo compartido.
