La respuesta comenzó con una necesidad concreta. Se abrió una convocatoria para reunir alimentos no perecederos, agua, elementos de primeros auxilios, ropa, cobijas y otros apoyos necesarios.
Durante esos días, cada aporte fue encontrando lugar entre cajas, bolsas y paquetes. Lo que una persona podía entregar se sumaba a lo de otra. Poco a poco, la ayuda dejó de ser una idea y empezó a tomar forma física.
Cuando una comunidad necesita ayuda, otra comunidad puede convertirse en respuesta.
El 7 de abril de 2017 salió un primer envío hacia Mocoa. Esa salida hizo visible algo que había comenzado antes: personas distintas respondiendo a un mismo llamado y haciendo posible que recursos reunidos a la distancia avanzaran hacia donde eran necesarios.
No todas las acciones de Una Nueva Cultura han ocurrido alrededor de una jornada o un escenario. A veces estar presentes significa activar una red, reunir, organizar y enviar. En Mocoa, “Habla con hechos” tomó precisamente esa forma.
Este hecho no tiene un solo protagonista. Su centro está en una comunidad capaz de reaccionar cuando otra comunidad atravesaba una emergencia.