23 de noviembre de 2014

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refugio.

Él, Mi Refugio · 2014

Una jornada con las niñas del Hogar Internado CDA construida alrededor del cuidado, los sueños y una experiencia de fe.

Una participante con corona recibe acompañamiento durante Él, Mi Refugio
23 de noviembre de 2014 · Él, Mi Refugio
Una jornada con varias capas

Salud, sueños, entorno y una historia para recordar dónde está el refugio.

La jornada reunió al equipo de grupo UP con las 32 niñas del Hogar Internado de la Corporación Dios es Amor. El día combinó distintos momentos: valoración de salud oral, actividades alrededor del proyecto de vida y los sueños, reconocimiento del entorno, la preparación del árbol de Navidad y una experiencia central llamada Él, Mi Refugio.

En esa experiencia, una historia guiaba el recorrido: una princesa sale del castillo de su padre, se pierde, atraviesa miedo y confusión y encuentra a una guerrera que la acompaña de regreso. Al final del camino vuelve al castillo, donde la esperan el Rey y Jesús.

El refugio no aparecía como un lugar para esconderse, sino como el camino de regreso a casa.

Las fotografías muestran cómo esa narración tomó forma: vendas en los ojos, manos que guían, pétalos, velas, personajes, una corona, un anillo y pequeños objetos que convertían el relato en una experiencia que podía recorrerse paso a paso.

Una jornada en alianza

Corporación Dios es Amor.
Hoy, Conviventia.

Él, Mi Refugio se realizó junto a la Corporación Dios es Amor (CDA), organización con la que se desarrolló la jornada en el Hogar Internado. En 2016, CDA cambió su nombre a Conviventia.

Agradecimiento especial a Missy Christie, Presidente de Conviventia, y a Ernesto Prieto, Gestor del proyecto, por su apoyo y acompañamiento en esta jornada.

Conocer la historia de Conviventia ↗
23 de noviembre de 2014Él, Mi Refugio
El recorrido

La historia se convirtió en un camino que cada niña podía atravesar.

La venda, las manos que acompañan, los personajes y los símbolos van marcando cada momento.

Quince fotografías forman este relato. Las catorce restantes continúan en la galería.

01 · Entrar

El primer paso era confiar antes de saber qué venía después.

Con los ojos cubiertos, el recorrido comenzaba acompañada. Una mano indicaba el camino y otra persona permanecía cerca mientras la historia empezaba a tomar forma.

Una niña entra acompañada al inicio de Él, Mi Refugio
Dar el primer paso
Dos personas en el umbral al comienzo de la experiencia
Entrar acompañada
Una niña con los ojos cubiertos recibe acompañamiento al aire libre
Confiar en quien guía
02 · Entrar en la historia

La princesa, el bosque y el camino de regreso dejaron de ser solo palabras.

El nombre de la experiencia aparecía escrito dentro del espacio y, más adelante, el relato cobraba cuerpo con vestuario y personajes. La princesa perdida encontraba escenas que representaban el miedo, la confusión y la búsqueda del camino a casa.

Cartel de Mi Refugio dentro del recorrido
La historia comienza
Personajes representan una escena de Él, Mi Refugio
El relato toma forma
Escena teatral del recorrido de Él, Mi Refugio
Atravesar la escena
03 · Dejarse acompañar

La guerrera del relato se convirtió en una presencia cercana durante el recorrido.

En la historia, la princesa no regresaba sola. Las fotografías repiten ese gesto en distintos espacios: sentarse juntas, hablar de cerca, sostener una mano y seguir avanzando.

Una niña es acompañada durante el recorrido al aire libre
No caminar sola
Dos personas comparten un momento de conversación sobre el césped
Quedarse cerca
Dos personas conversan frente a frente al final del recorrido
Hablar frente a frente
04 · Encontrar los símbolos

Pétalos, luz, una corona y un anillo marcaban el regreso al castillo.

La historia terminaba con signos concretos: un vestido limpio, una corona, un anillo y palabras sobre el valor de cada niña. En las fotografías, esos objetos aparecen preparados como parte del desenlace.

Vela encendida junto a pétalos durante Él, Mi Refugio
Luz en el camino
Pequeños objetos preparados como símbolos dentro de Él, Mi Refugio
Recordar el valor
Corona y anillo utilizados al final de Él, Mi Refugio
Corona y anillo
05 · Volver

El recorrido terminaba donde la historia decía que siempre había un lugar para regresar.

Después de atravesar las escenas, el cierre devolvía la atención a las personas. Quienes habían interpretado la historia aparecían juntas y los últimos encuentros recuperaban la cercanía con la que todo había comenzado.

Equipo que dio vida a los personajes de Él, Mi Refugio
Quienes dieron vida al relato
Un personaje conversa con una participante durante el cierre
El encuentro continúa
Acompañamiento cercano al cierre de Él, Mi Refugio
Volver acompañada
Sigue recorriendo

Una experiencia.
29 fotografías.

Quince fotografías acompañan el relato. Las catorce restantes continúan abajo sin repetir las imágenes anteriores.

29 fotografías15 en el relato14 más abajo23 NOV 2014