Salud, sueños, entorno y una historia para recordar dónde está el refugio.
La jornada reunió al equipo de grupo UP con las 32 niñas del Hogar Internado de la Corporación Dios es Amor. El día combinó distintos momentos: valoración de salud oral, actividades alrededor del proyecto de vida y los sueños, reconocimiento del entorno, la preparación del árbol de Navidad y una experiencia central llamada Él, Mi Refugio.
En esa experiencia, una historia guiaba el recorrido: una princesa sale del castillo de su padre, se pierde, atraviesa miedo y confusión y encuentra a una guerrera que la acompaña de regreso. Al final del camino vuelve al castillo, donde la esperan el Rey y Jesús.
El refugio no aparecía como un lugar para esconderse, sino como el camino de regreso a casa.
Las fotografías muestran cómo esa narración tomó forma: vendas en los ojos, manos que guían, pétalos, velas, personajes, una corona, un anillo y pequeños objetos que convertían el relato en una experiencia que podía recorrerse paso a paso.
